jump to navigation

Dulce condena 22 agosto 2010

Posted by notitasenmicabeza in Pensar sobre lo pensado.
Tags: , , , ,
trackback

“De la cultura de su época y de su clase nadie escapa, sino para entrar en el delirio y en la falta de comunicación”.

Esto dice Carlo Ginzburg en el prefacio de “El queso y los gusanos”. Cárcel bonita, cárcel austera. Dependerá para quién en cada caso. Pertenecer a una clase social, saberlo y reconocerlo, y vivir desde allí puede ser un acto liberador, una forma de exorcizar el karma.

La otra vía sería la misma pero sin reconocimiento o con falsamiento del origen. Por ejemplo, aquella gente que se averguenza de su procedencia, por muy buena o mala que sea, y pretende acercarse a un estilo de vida que claramente no le cabe y proliferar discursos ajenos a su forma de pensar.

La cultura de la época es claramente ineludible. Esa prisión quizá sea la más ajustada porque remite a la imposibilidad de viajar en el tiempo para vivir otras realidades. Sea como sea, Ginzburg no pudo estar más en lo cierto. Yo agregaría una tercera celda: la ideología.

Entrar en el delirio y en la falta de comunicación es la consecuencia de apartarse de la norma social. Es lo que le sucede a los locos, a los que no aceptan vivir en ninguna celda, a quienes insisten con realizar lo irrealizable, entre otras cosas. De esto hablé previamente en Fuera de la sociedad sólo queda la locura, uno de mis posts favoritos.

Anuncios

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: